Wreck-It Ralph

Escrito por Santana Parker.

Wreck-It Ralph

Desde que puse las manos sobre un videojuego me volví fanático. No uno de esos "hardcore" que sacan todos los logros, matan a todo mundo, se aprenden todos los combos y rompen todos los récords, pero si uno que, aún ahora puede invertirle varias horas a la semana a esos mundos digitales.

Me parece que la fantástica película de Disney, "Wreck-It Ralph" (o como le pusieron en México "Ralph el Demoledor") tiene una dedicatoria bien grande estampada justamente para todos los fanáticos de los juegos de video, desde los que empezaron con cosas como Pacman hasta los que hoy en día le entran a Gears of War o Starcraft.

No recuerdo claramente cuál fue el primer videojuego que jugué, creo que era uno de unos dragones pixelados que se llamaba "Bubble Bobble" y lo jugaba en una de esas máquinitas de la farmacia. Así es, antes había máquinas de esas arcade en todas las farmacias. Eran muy tramposas y hacían el máximo esfuerzo por sacarte todo tu dinero, pero al mismo tiempo eran muy divertidas especialmente las que se podían jugar con los amigos. También había plazas comerciales en las que estas máquinas ocupaban todo un salón y ahí uno podía ir a echar retas. En aquellos días tener una consola casera era muy caro... eh, bueno, eso aún sucede, pero antes el poder de procesamiento de un Nintendo no igualaba al de las máquinitas, por eso era más divertido ir a aquellos locales. Ya hoy en día, con todos esos superpoderosos PlayStations y Xboxes y los montones de juegos que hay en Internet, en el iPad y en los celulares, lugares como esos prácticamente han desaparecido.

Pues bien, Wreck-It Ralph se desarrolla precisamente en uno de esos salones de arcade en donde hay muchas maquinitas con diversos títulos, desde los clásicos hasta los más nuevos. Es justo en una de esas viejas máquinas en la que aparece el protagonista de esta película, Ralph, un villano destructor que está harto de ser tratado con desdén sólo por ser el malvado de su juego.

Alguna vez un buen amigo me comentó algo como "¿Te imaginas que hubiera un mundo paralelo en el que toda esa gente que atropellas en Grand Theft Auto se muriera de verdad?" y en Wreck-It Ralph sucede algo así. No, nadie atropella a nadie pero si existe un mundo paralelo en el que viven los personajes de los videojuegos. Durante el día trabajan interpretando el papel que se les asignó en su juego (trabajar como peatón de un Grand Theft Auto debe ser espantoso) pero cuando el local de arcade cierra se tienen que enfrentar a otros problemas adicionales, como por ejemplo, perder vigencia y que los desconecten para siempre.

Ante esto me parece que la premisa de ésta película es original. Un mundo en el que conviven diversos personajes de distintos juegos y se enfrentan a muchas crisis que nosotros no vemos cuando estamos jugando. Crisis como la de nuestro amigo Ralph que ya no quiere ser el malo.

Además hay pequeñas y grandes referencias a muchos, muchos juegos de distintos géneros, épocas y compañías esparcidas por todos lados que harán que los fanáticos enloquezcan al tratar de captar todas las que aparecen en pantalla: Street Fighter, Sonic, Metal Gear, Super Mario, Megaman, entre muchos otros. No estoy seguro de que los más jóvenes identifiquen todos los homenajes que hay por ahí y quizás eso los desanime un poco, especialmente aquellos que iniciaron su vida gamer jugando Halo o algo aún más nuevo (aunque ellos seguro que disfrutaran mucho la parte de "Hero's Duty"), pero los más "experimentados" si se van a ir con una agradable sonrisa cuando vean la cantidad de guiños a juegos clásicos que hay por todas partes y se acuerden de cuando iban a jugar a las maquinitas.

El apartado técnico es muy bueno y el arte estilo era de los 8 bits me encanta. La animación es brillante y los personajes tienen distintas formas de expresarse dependiendo del juego al que pertenezcan, sin embargo hay que decir que es inútil verla en 3D pues no le saca ningún provecho. En cuanto a las voces, bueno, la vi en español porque encontrarla en inglés es imposible y casi todas las voces están bien. Casi, porque la voz de la pequeña niña Vanellope es interpretada en español por la Chilindrina y de verdad resulta insoportable. Probablemente esa sea la única parte que no me gustó de toda la película, guácala.

La trama es algo predecible pero en ningún momento aburre y en general me parece una película muy bien realizada. A los fanáticos de los videojuegos les va a encantar. La Chilindrina se esfuerza mucho por arruinarnos el espectáculo con su horrendo doblaje pero por suerte no lo consigue. Ese afán de poner mediocres "personalidades del espectáculo" a doblar voces me parece una caca, habiendo tanta gente que tiene muchos años de experiencia haciendo eso y que además lo hacen muy bien. En fin, se las recomiendo mucho.